Un autobús se convirtió en tumba mortal ayer en Oropesa del Mar. Ocho personas perdieron la vida y otras 45 resultaron heridas, 6 de ellas graves, en un siniestro ocurrido en la AP-7. El accidente pudo tener consecuencias mucho más trágicas. No en vano, hace casi 16 años, un 19 de agosto de 1992, en Torreblanca ya fallecieron 46 personas al accidentarse un bús exprés.